A la clase trabajadora, los pueblos y nacionalidades; a las organizaciones populares del campo y la ciudad; a las juntas de agua y de riego; y a toda la ciudadanía del Ecuador:
El Ecuador enfrenta una amenaza que compromete sus territorios, sus fuentes de agua y las condiciones que hacen posible la vida. Frente a la reapertura del catastro minero y al avance de un modelo minero que convierte la naturaleza y los territorios en mercancía, en esta carta llamamos a aprender de nuestra historia, defender lo que nos pertenece y actuar antes de que sea demasiado tarde.
Te invitamos a leer, descargar y compartir la carta con tu familia, amigos y compañer@s de trabajo: